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Pangea Panthalassa | Cristina Ferrández & David Herguedas

Si existen en el siglo XX dos imágenes que impactaron fuertemente el ideario colectivo a escala mundial, éstas fueron sin duda el hongo de la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki y la visión de la Esfera Terrestre desde la Luna flotando en el espacio. Esta última visión, aportó por primera vez a una humanidad fragmentada una consciencia global en cuanto a la pertenencia al planeta, su unicidad, y la idea de “nave viva” en la que viajamos, la cual ofrece unos recursos mensurables.

El planeta Azul, así denominado por la preponderancia de este color debido a sus océanos, se debate entre el mantenimiento de equilibrios de manera incesante. El devenir de las eras geológicas hace que la Pangea( todas las tierras) y la Panthalassa ( todas las aguas, un océano) hayan variado y oscilado durante millones de años siendo ahora nosotros partícipes, en la era del Antropoceo, de los procesos de cambio.

El término Antropoceno (de griego ἄνθρωπος anthropos, ‘hombre’, y καινός kainos, ‘nuevo’) ha sido propuesto por algunos científicos para sustituir al de Holoceno, la actual época del periodo Cuaternario en la historia terrestre, debido al significativo impacto global que las actividades humanas han tenido un sobre los ecosistemas, el cambio de la bioquímica de la Tierra y la atmósfera.

Ciencia, arte y tecnología (la interactividad de las obras audiovisuales nos relaciona directamente con estos conceptos de implicación entre hombre y su medio ambiente) se unen en este proyecto para ofrecer una visión holística de éstos y otros procesos, que desde la microbiología de seres elementales como bacterias y líquenes, nos remiten a establecer posibles analogías y modelos simbióticos entre la biosfera y las sociedades humanas.

Lo macro y lo micro, la diversidad en la representación del mundo desde distintos preceptos humanos, son otros temas abordados desde una creación multidisciplinar que transita entre la imagen en movimiento y el estatismo de la piedra natural, entre la impresión digital y la recreación formal mediante materiales orgánicos.

La dialéctica en los diálogos de platón frente a la erística, el verdadero arte de la investigación y del diálogo que busca el conocimiento de la verdad frente al método utilizado en la discusión por quienes, independientemente de la verdad o falsedad de la tesis por ellos mantenida, se proponen como único objetivo la victoria en la discusión. El dialogar διαλέγεσθαι dialégesthai frente a ἐρίζω erizó~erizein la lucha, la disputa. Unusquique mavult credere quam judicare (cada cual prefiere creer a juzgar por él mismo).

El ser contemporáneo se encuentra perdido en el tránsito bidireccional de la lógica de la restricción y la censura, a la lógica de la saturación, de la inundación de las banalidades al desierto/silencio de lo que es importante. Los llamamientos al despertar a una nueva conciencia de nuestra relación con la naturaleza parecen conseguir únicamente una sensibilidad intermitente de rachas de emoción efímera que vuelven a cerrarse finalmente. La nueva sensibilidad que se demanda es realmente una vuelta a la tradición original del conocimiento de nuestro entorno natural, de la natura como nacimiento no como separación, del respeto que tenemos a nuestro hogar, del que cada cual es responsable. El vínculo con el orden natural es la verdadera conexión, al bosque, al mar, a la montaña no vamos a desconectar sino a conectar.